Modulo 1 > Autoconocimiento e imagen interna

Pilar 2 – Visión

En este pilar definiremos tus objetivos y metas en las diferentes áreas de tu vida. Te acompañaré en esta maravillosa experiencia de valorar tu estilo de vida actual y en la definición del estilo que aspiras tener, de acuerdo a cómo deseas ser percibida por los demás, destacando tus cualidades y fortalezas.

Una visión sólida implica ser consciente de lo que quieres lograr en el futuro y sobre todo saber cuál es tu propósito de vida, eso por lo que quieres trabajar hasta alcanzarlo. Al definir tu visión podrás reconocer lo que es prioridad para ti en este momento.

Y para seguir avanzando en este amoroso proceso es importante que reconozcas la diferencia entre tener un sueño y una visión

1- ¿Qué es un sueño?

Los sueños sobrepasan nuestra realidad, son nuestros anhelos, metas “inalcanzables” y retos ambiciosos. Son deseos que se avivan en tu mente, como una pulsión vital que te motiva a lograr lo que anhelas en los ámbitos personal, profesional, familiar, sentimental, social, etc. Son esos sentimientos intensos de una persona cuando quiere conseguir un gran objetivo, sus ansias, su esperanza. Pero, ya sabes, sólo con desearlo no es suficiente. Podemos desear, imaginar y fantasear muchas cosas pero, sólo con la ejecución de un plan de acción podremos hacer realidad nuestros sueños.

 Un plan de acción en el que debemos asumir compromisos concretos en períodos determinados, en los que programaremos actividades y tareas que realizaremos con entusiasmo porque conllevarán al logro de nuestra visión.

2- ¿Qué es una visión?

 
Es saber lo que realmente aspiras, cuál es tu propósito de vida y también reconocer cuál es tu potencial. Saber cuál es tu visión aumentará tu calidad de vida; podrás optimizar tu tiempo y ejecutar con éxito el plan de acción ideal para hacer realidad tus sueños.

Por ello es importante preguntarnos si contamos con las herramientas necesarias para lograr nuestro plan de acción. Por ejemplo: si quieres optar por una vacante de trabajo en una empresa, deberías preguntarte si tu nivel académico es el adecuado o si necesitas más formación y experiencia para obtener ese cargo. O si deseas emprender tu propio negocio, deberías preguntarte si cuentas con ciertas herramientas y recursos para llevar a cabo ese emprendimiento, porque, por ejemplo, si tu negocio requiere de mucha más inversión económica que de tiempo, debes ser realista y reconocer si te será posible conseguir el dinero y en cuánto tiempo podrás lograrlo. En ese caso, deberías reconocer cuál es tu capital (también cuál es tu potencial) y qué tan dispuesta estás a gestionar tu emprendimiento. Porque gestionar tu visión implica definir objetivos y metas.

3- Objetivos y metas

Definir tus objetivos y metas a corto, mediano y largo plazo es esencial para gestionar tus proyectos, esos proyectos relacionados con tu visión y propósito de vida. Determinar claramente nuestros objetivos y metas nos va a servir de guía para lograr nuestra visión gestionando óptimamente nuestro potencial y capital.

¡Veamos una definición de ambos!  

Objetivos:

Representan los resultados o logros que aspiramos alcanzar. Y en este caso, son el motivo especial por el cual vas a trabajar en función de tu visión.  

Metas:

Expresan tu nivel de desempeño a alcanzar, son temporales, espaciales, medibles y cuantificables. Representan el fin al que se dirigen tus acciones.  

Ejemplo:

Objetivo: “Mejorar mi postura corporal”.
Meta: “Asistir a clases de yoga 3 veces por semana durante este semestre”.  

Las metas son de suma importancia en el proceso del cumplimiento de nuestros objetivos, sin ellas será imposible gestionarlos y lograrlos. Las metas son nuestra guía y deben ser:

1. Claras y específicas

Deben especificar claramente lo que queremos lograr, respondiendo a las preguntas qué, cómo, cuándo, dónde, por qué y para qué.

2. Medibles

Toda meta debe poder medirse para saber si nos estamos aproximando o alejando del objetivo. Por eso enfócate en lo que quieres lograr y sé muy específica. Por ejemplo: en vez de decir “quiero bajar de peso”, lo ideal sería que decretes “voy a rebajar 1 kilo cada semana durante este semestre”. La idea es que podamos medir cuánto hemos avanzado. Y si tenemos que reajustar nuestra meta no dudemos en hacerlo.

3. Accionables

Debemos ser honestas con nosotras mismas y ser conscientes de que contamos con los recursos necesarios para accionar y lograr cada meta. ¡Este es un punto muy importante! La idea no es platearnos una meta imposible, tampoco una tan fácil que en vez animarte y sacarte de tu zona de confort te deje en el mismo lugar sin accionar significativamente.

4. Realistas

Toda meta debe poder concretarse. Por ello debemos ser objetivas cuando nos planteemos una meta, porque su logro exigirá nuestro compromiso y voluntad.

5. Temporales

Fijar una fecha de realización te ayudará a cumplir cada meta. Por ejemplo: en vez de decir “quiero aumentar mi masa muscular”, di “voy a aumentar 2 kilos de masa muscular en este mes”.

6. Auténticas

Esta característica está relacionada con tus deseos genuinos y no con los deseos de los demás, pues eres tú quien va a trabajar cada día por obtener los resultados que anhelas.

 

Recomiendo que estos objetivos y metas sean a corto y mediano plazo, ya que fijarlos a largo plazo hoy en día puede resultar poco atractivo y motivador en este mundo tan cambiante que va a un ritmo veloz.

También debemos tomar en cuenta las diferentes áreas de nuestra vida: social, laboral, familiar, personal y sentimental. Entender qué cosas son prioridad, cuáles pueden esperar y cómo quieres sentirte al hacerse realidad tu objetivo.

Los objetivos se pueden lograr a corto plazo (seis meses), mediano plazo (de seis meses a dos años) y largo plazo (en tres años o más tiempo). Para gestionarlos debes asignar una meta a cada objetivo.

En esta oportunidad será un placer acompañarte en la definición de tus objetivos y metas en las áreas personal y laboral para asesorarte en su gestión. Luego podrás hacer esto en las diferentes áreas de tu vida.

Para lograr la conexión con estos aspectos fundamentales de tu visión, te recomiendo hacer tu práctica de relajación favorita y plantearte tus objetivos y metas en silencio (como una meditación). Es ideal que lo hagas en un ambiente natural.

Cuando logras la conexión total entre tu visión, objetivos y metas todo fluye en tu vida en perfecta armonía. A modo de ejemplo te presento la historia de Carolina Herrera, una mujer que ha logrado crear un estilo propio, refinado y elegante en congruencia con su marca y filosofía, debido a que los eventos sociales y el buen vestir siempre han sido parte de su estilo de vida.

¿Estás preparada para asumir el fascinante trabajo que implica llevar a cabo este proceso?

¿Estás dispuesta a iniciar la nueva rutina de tu estilo de vida?

Si es así, ¡AVANCEMOS!

4- Estilo de vida

 
El estilo de vida no es más que la forma en que una persona o grupos de personas viven, es decir, la manera en que nos desenvolvemos en los diferentes entornos donde interactuamos, nuestra forma de vestir, las diferentes personas con las que nos relacionamos, nuestros valores y actitudes; puede ser actual y aspiracional.
 

Estilo de vida actual

Es aquel que representa nuestro presente. Si lo valoramos con mucho amor vamos a poder trabajar con entusiasmo por el estilo de vida aspiracional, sin rencores ni arrepentimientos, aceptando que cada vivencia ha sido un gran aprendizaje.
 

Estilo de vida aspiracional

Es aquel que deseamos lograr en el futuro. Y trabajando paso a paso lo lograremos siendo libres, sin etiquetas, y conscientes de que ya muchas cosas de nuestra vida son parte del pasado. Sí, como lo son la ropa que pasó de moda y ya no encaja en nuestro armario, cuerpo ni estilo. Así mismo pasa con las vivencias de nuestra vida, cada día nos superamos a nosotras mismas, viviendo el presente y trabajando por nuestro estilo de vida aspiracional.
 
En el cuestionario de visión y estilo de vida podrás reconocer en detalle ambos estilos, el actual y el aspiracional.
Y para completar este pilar veremos a continuación un punto trascendental:

5- ¿Cómo deseas ser percibida?

 
Cuál es la imagen que deseas proyectar ante los demás, ¿qué es lo que quieres que las personas vean en ti? Es de suma importancia saber claramente cuál es la imagen y el mensaje que queremos proyectar y transmitir en las diferentes áreas de nuestra vida y los entornos en los que nos desenvolvemos (familiar, laboral, social, etc.), para ser congruentes y establecer una conexión entre lo que realmente somos y lo que deseamos que los demás perciban de nosotros. Es decir, para lograr esa real conexión entre el ser y el parecer.

En conclusión: el estilo de vida es lo que habla sobre ti.

De tal manera que para crear una imagen congruente entre el ser y el parecer vamos a tomar en cuenta tus fortalezas y áreas de mejora, ya que así tendremos una visión más completa de tu imagen y podremos sacarle el máximo provecho a tus condiciones, estableciendo como prioridad aquello que te produce un impulso vital, eso que realmente te gusta de ti misma, en fin, lo que te hace destacar como una mujer única.

Porque, sinceramente, llevar una imagen impuesta ya sea por ti o por los demás requiere de mucha energía y esfuerzo. ¡Así que no malgastes tu energía! En cambio, la imagen genuina fluye, es única, real y sobre todo eterna. ¡Tú la sabes! Y yo te acompañaré en esta experiencia hasta que logres todas tus metas y tu gran objetivo.

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